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México D.F., Agosto 16 de 1978.- Al Señor Director de "Uno Mas Uno" D. Manuel Becerra Acosta
Es imposible la destrucción del peronismo en Argentina
Señor Director: "Uno Mas Uno" en publicaciones recientes y a través de la pluma del periodista Luis Gutiérrez R. ha tenido la virtud de constituir prácticamente la única expresión del periodismo local que ha sabido exponer en sus -sino justos- aproximados términos y con honesta objetividad, aspectos de las dramáticas alternativas que vive el pueblo argentino. Por supuesto que son numerosas las oportunidades en que ha sido abordado el drama de los argentinos y distintos los medios de expresión periodística, tanto en lo que se refiere a prensa escrita, como radial o televisiva que se han ocupado en ésta del tema. Pero desgraciadamente faltaron en la inmensa mayoría de los casos, cuando no la objetividad (en la mayoría de las ocasiones) una exposición clara y además cierta y precisa, para que la opinión pública -objetivo de la misión periodística- pudiera formarse un panorama real sobre tales hechos o circunstancias que le posibilitara opinar consecuentemente con acierto y propiedad. Cuando "Uno Mas Uno" dice que su serie de comentarios que publicara sobre el tema que "entre los objetivos de los militares está la aniquilación a corto plazo del Peronismo" dice algo bastante aproximado a la realidad. No constituye la realidad exacta por cuanto la aniquilación del Peronismo es el objetivo fundamental de las fuerzas armadas del país. Inconfesable, como todas las cosas sucias de este mundo, pero objetivo fundamental. Para ello tomaron el poder. Y la actividad insurreccional, guerrillera, subversiva, que en el país involucrara a grupos marxistas y de extrema izquierda (que creían que el retorno de Perón viejo y enfermo al país y su posterior deceso les iba a posibilitar el copamiento del poder) les significó una extraordinaria y magnífica oportunidad para que con el pretexto de la lucha contra la "insurrección marxista" se dedicaran a asesinar a los dirigentes y figuras más destacadas del Peronismo en procura de su aniquilamiento y extinción. Pero es importante destacar que este objetivo actual de las fuerzas armadas de Argentina no constituye el objetivo de todos los militares argentinos. Es solamente el objetivo de los sectores militares vinculados a las oligarquías del país, conocidos por el pueblo bajo la denominación de "gorilas" y que si bien son una minoría dentro de las fuerzas armadas, detentan en estos momentos los mandos y consecuentemente el poder. Y es también sumamente importante destacar la circunstancia de que la ex presidente María Estela Martínez (prisionera de los militares gorilas en la actualidad) fue quien dio comienzo a esta ola de asesinatos, secuestros y desapariciones que padece nuestra patria, prácticamente inmediatamente de acaecida la muerte del General Perón. Y así como en los rituales de numerosos pueblos primitivos, "para aplacar la ira de los Dioses" y "lograr su favor" se sacrificaban las vidas de numerosos congéneres, María Estela Martínez, para aplacar la presión que los sectores "gorilas" encaramados en el poder militar ejercían sobre su gobierno, procedía a otorgar el consenso del Poder Ejecutivo para "legalizar" el asesinato de las figuras mas destacables del Peronismo combativo (de los mismos hombres que habían posibilitado su acceso al gobierno) creyendo que con ello lograría su consolidación en el poder. Y en las propias reuniones oficiales del gabinete presidencial, en la residencia de Olivos y presididas por la propia Sra. Martínez, se proyectaban sobre una pantalla las imágenes de quienes iban a ser salvajemente aniquilados (a requerimiento de los sectores "gorilas") mientras unos sujetos endilgaban a los tan originalmente juzgados la práctica de actividades o ideologías marxistas o leninistas, sabiendo que se trataba de hombres de íntegra e insospechable militancia peronista y por ende al márgen de toda tendencia extremista, tanto de derecha como de izquierda, pero creyendo que con ello justificaban los crímenes a cometer. Por esta razón elemental María Estela Martínez se encuentra privada de la libertad. A perpetuidad si los gorilas se perpetuaran en el poder. Porque, que ocurriría si puesta en libertad diera a conocer los nombres de los "austeros" militares que le solicitaban estos tributos de sangre? Cabría aquí sugerirles la utilización de clínicas psiquiátricas que otros regímenes -también campeones de la libertad y de la democracia y que tan identificados se encuentran en estos momentos con la dictadura gorila por el objetivo común que los anima de eliminar al Peronismo, practican con los que disienten con el "Paraíso"? Es digno de destacar que Rusia es actualmente el país que mas activo comercio mantiene con Argentina y que los diarios y agencias informativas soviéticas respaldan en sus publicaciones y comentarios al régimen gorila que padece Argentina. Mientras que el Partido Comunista de Argentina, posiblemente la sucursal política de la Unión Soviética mas leal a sus amos, poco falta para que cante loas a la dictadura gorila en el poder, jubilosos por los asesinatos de los peronistas que esta practica. Especulan con una hipotética desaparición del peronismo, con lo que se constituirían en una obligada opción para el pueblo argentino. Soñar no cuesta nada... Retornando a lo expuesto sobre la sinistra confabulación de la ex-presidente, debe recordarse que el pueblo argentino, ajeno en esos momentos a los entretelones del proceso, recibió con una absoluta sensación de alivio el acceso de los militares al poder y el aplastamiento del régimen seudo-peronista de María Estela Martínez, al desconocer que los crímenes cometidos por el régimen de ésta eran producto de las imposiciones de los gorilas que predominaban entre estos. Por supuesto que esta sensación de alivio duró solamente pocas horas... Por todo ello, quienes espectantes sueñan con la libertad de la ex-presidente no son nada mas que los logreros que usufructuaron el poder conjuntamente con ella y que por lo tanto comparten su responsabilidad en su accionar criminal, pero que estiman que ante una posible apertura política podrían seguir usufructuando del nombre de Perón, olvidando -como solía decir el General- que "la mentira tiene patas cortas y no llega lejos". En Argentina pretender exterminar el Peronismo involucraría la pretensión de exterminar a la mayor parte del pueblo argentino. Pretensión absurda, obviamente. Y es que el peronismo constituye fundamentalmente la mas genuina expresión de la identificación de los argentinos con sus raíces nacionales, de su consubstanciación con los intereses del pueblo al cual constituyen. Y la oligarquía gorila, ajena a esta realidad simple y elemental por las limitaciones inherentes a su carácter de grupo sectario y carente de vasos comunicantes con el pueblo, creyó que la exterminación del Peronismo constituiría una empresa fácil y sencilla: que bastaría con eliminar a sus figuras más representativas, destacadas y combativas e imponer el terror, y el objetivo estaría logrado. Vana ilusión. Han matado miles de argentinos. Ni ellos saben cuantos. Y a pesar de la pérdida de su jefe - el General Perón- y el asesinato y sometimiento por el terror o marginamiento por el exilio de sus figuras mas destacadas, el Peronismo no solamente subsiste sino que se incrementa. Y es un enorme ejército cuya jefatura se encuentra vacante en estos momentos. Y ello explica porque se están moviendo ya no solo politiqueros especuladores (algunos han llegado hasta estas playas buscando "contactos" y eventuales "arreglos" sino militares ultra gorilas como el actual Comandante en Jefe de la Armada e integrante de la Junta de Comandantes, Almirante Emilio Massera, que suponía sería posible "arreglarse" con el Peronismo negociando con algunos transfugas pseudo peronistas que se encuentran en París, simultáneamente al envío de dos suboficiales suyos de la Marina de Guerra a Washington para encarar por la "puerta trasera" del Departamento de Estado la posibilidad de que los que planificaron y posibilitaron durante la administración anterior el actual drama argentino, lo hallaran potable como figura de reemplazo ( a lo Leigh) si el cambio de imagen que propugna el presidente Carter toma un caríz mas imperativo. Y a esta altura de la exposición, la negación del salvoconducto al Doctor Héctor Cámpora para salir de su encierro en la Embajada de México en Buenos Aires (en la cual lleva ya alrededor de dos años y medio de permanencia) encuentra clara explicación: El Dr. Cámpora constituye en la actualidad la única figura con predicamente dentro de las filas del Peronismo en condiciones óptimas de nuclear al mismo. De ahí el inmenso odio que los gorilas le profesan. Pocos minutos de vida le quedaría si cayera en sus sucias y sangrientas manos. El Peronismo, como manifestamos, se encuentra más vivo que nunca. Tiene plena, contundente vigencia. Y cuando durante el desarrollo del partido final del recientemente realizado campeonato mundial de fútbol en Buenos Aires, el público que colmaba las tribunas del estadio de River Plate atronaba el espacio entonando a toda voz en esa propicia oportunidad de expresarse los acordes de la Marcha Peronista y hacía blanco de una imponente silvatina a las autoridades gorilas presentes, las imágenes de la televisión hicieron llegar a todos los rincones de la tierra los rostros desconcertados y desencajados de quienes comprobaban en forma elocuente que toda la sangre que habían derramado no les servía para nada; salvo para atormentar sus conciencias. Y que el Peronismo, pese a sus siniestros designios y todo su sanguinario empeño por concretarlos, emergía íntegro y total, victorioso, a pesar de la terrible masacre. El optimismo y la fé que siempre promueben las causas justas -pese a todo- anima a los argentinos. Y las luchas sectarias, consecuencia de ambiciones personales y de círculos, de fracasos de todo orden (mientras nuestros muchachos se proclamaban campeones mundiales de futbol, los gorilas en el poder obtenían para Argentina el título de campeona mundial de la inflación) están minando paulatinamente a la oligarquía gorila que inexorablemente tendrá que abandonar el poder, presionada hasta por sus presuntos beneficiados. El descalabro que han producido en la economía del país han hecho evidente su ineptitud y el absoluto fracaso de sus formulaciones económicas -ya perimidas en el siglo pasado- que no les queda otro recurso que tomar sus bártulos y retirarse ante el repudio de veinticinco millones de argentinos. Hasta de las transnacionales, a quienes pretendieron servir pero que también se han visto perjudicadas por la enorme recesión económica que han provocado, por lo que paulatinamente están abandonando sus inversiones y levantando sus industrias del país. Se tienen que ir. Lo saben mejor que nosotros. Solo los detiene y hace titubear un pequeño problema: Quienes los van a garantizar cuando larguen la manija? Mañana, 17 de Agosto, día en que se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de una de las glorias más puras de nuestra patria, los argentinos renovamos las esperanzas de que el otrora Ejército Argentino vuelva por sus fueros e inspirados en la figura señera del General Don José de San Martín, vuelva a constituirse en un verdadero ejército de liberación nacional y al exclusivo servicio de los superiores intereses de nuestra patria, que no son los intereses sectarios de una casta, sino los del noble pueblo argentino.- (Esta carta fue publicada pero resumida por motivos de espacio por dicho periódico el día Lunes 21 de Agosto de 1978) -------------------------------------
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