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México D.F., Enero 10 de 1978.- Al Señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Doctor Horacio Heredia Buenos Aires Argentina --------------
En la reunión de gabinete presidencial realizada el día 8 de Agosto de 1974 en la residencia oficial de Olivos y presidida por la entonces primer magistrado de la Nación, señora María Estela Martínez, se dispuso el asesinato de -entre otras personas- JULIO TOMAS TROXLER, hermano del suscripto. En la citada reunión se procedió a proyectar sobre una pantalla una serie de diapositivas de sus supuestas responsabilidades o implicancias subversivas. Ante cada imagen proyectada, alguien que oficiaba de informante procedía a atribuir a los respectivos ciudadanos tan originalmente juzgados, supuestas actividades políticas o ideológicas subversivas o antipatrióticas. Inmediatamente de finalizada dicha reunión, uno de los ministros integrante del gabinete presidencial participante de la misma, procedió -con las reservas y el sigilo que las circunstancias imponían- a comunicarle a JULIO TOMAS TROXLER tan siniestra determinación, aconsejándole ausentarse inmediatamente del país para salvar su vida. Este negóse a adoptar tal actitud, argumentando que de su conducta tanto pública como privada nada tenía que ocultar y que se encontraba por lo tanto en condiciones de probar la inconsistencia de todos los cargos o imputaciones que pudieran formularse en su contra. Esta actitud noble y quijotesca habría de serle fatál, pues pocas semanas después, precisamente el día 20 de Septiembre del mismo año fue detenido frente a la Facultad de Medicina -lugar donde desempeñaba sus tareas- por un grupo de sujetos con uniforme policial y forzado a ascender a un automóvil. Minutos más tarde fué obligado a descender en el pasaje Coronel Rico del barrio de Barracas y asesinado mediante numerosos disparos de armas de fuego. Simultáneamente al desarrollo de estos acontecimientos, en nombre de la organizacion AAA se informaba sobre los mismos a los medios periodísticos atribuyéndose tal hecho, como asimismo -como si ello constituyera justificativo de tan vil y cobarde asesinato- atribuyéndole alevosamente a JULIO TOMAS TROXLER actividades ideológicas y militancias que jamás el mismo había sustentado ni practicado. Infortunadamente y pese al tiempo transcurrido desde estos acontecimientos, jamaz sus familiares ni allegados supieron que se hubiera iniciado labor de investigación alguna, pese que quien suscribe conjuntamente con su hermano BERNARDO IGNACIO TROXLER y a los exclusivos efectos de sentar constancias, en audiencia con el entonces Jefe de la Policía Federal Comisario Alberto Villar (ya que en la comisaría de Policía jurisdiccional del hecho no se les permitió el ingreso y en la misma calle se les contestó negativamente a todo intento de inquirir sobre lo acontecido) requirieran tal investigación y aportaran elementos de juicio que posibilitarían la inmediata detención de los responsables materiales del crimen. Las ambigüedades y el tono de sorna que trasuntaban las palabras del Comisario Villar al manifestarles que no habían disponido de tiempo para ocuparse del caso pero que lo haría investigar y que posiblemente la C.I.A. fuera la responsable del hecho, los obligó en esa oportunidad a manifestarle que sabían perfectamente que el asesinato había sido dispuesto en la reunión del gabinete presidencial. Las consecuencias de la audiencia con el señor Villar no se hicieron esperar: dos días después dos sujetos vinculados al servicio de espionaje que- el ahora prófugo de la justicia- José López Rega había montado en el Congreso de la Nación, trataron de detenerlos en la confitería "El Molino", frente al propio Congreso Nacional. Con la celeridad que las circunstancias imponían se trasladaron a la Secretaría de Defensa, en la cual, en audiencia con los señores Generales JORGE RAFAEL VIDELA y ROBERTO E. VIOLA expusieron tales circunstancias y solicitaron el otorgamiento de garantías. La denegación de tal solicitación fundada por los señores Generales mencionados en el hecho de que "en el país había un gobierno legalmente constituído" y que "bajo ningún concepto las fuerzas armadas podían intervenir" fué la respuesta al requerimiento. Y el inmediato viaje desde la Secretaría de Defensa hasta la Embajada de México en procura de asilo fue la determinación adoptada y que es la que le permite hoy a quien suscribe dirigirle la presente con toda esta suerte de antecedentes que espera aporten un sólida base para el esclarecimiento de tales siniestras actividades de dicha organización criminal dirigida desde la propia Presidencia de la Nación. En consecuencia, quien suscribe solicita al Sr. Presidente de la Corte que ordene por donde corresponda se tome declaración a todas las personas mencionadas en esta presentación (ex miembros del Gabinete Nacional, ex Presidente de la Nación Sra. Martínez y actuales Presidente de la Nación Teniente General D. Jorge Rafael Videla y Jefe del Estado Mayor General del Ejército, General de División D. Roberto E. Viola) e igualmente se adopten todas las medidas de investigación que correspondan conforme surja de las declaraciones que se tomen a las personas mencionadas. Confiando en la diligencia que el Sr. Presidente sabrá imponer a las correspondientes tareas de investigación y consecuente detención y procesamiento de los que resultaran responsables tanto material como intelectualmente de dichas actividades criminales, solo réstale saludarlo con atenta consideración y respeto.-
Federico Guillermo Troxler L.E. 3.242.505
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