Periódico "El Día", Jueves 9 de Septiembre de 1976.-
La balsa de Odiseo El retorno de los molinos de viento por Vicente Alverde
Fue grande la sabiduría de los antiguos. O mejor dicho, es grande la sabiduría del hombre, al menos frente a las necesidades que lo acucian. Y en ocasiones, no obstante haber andado ya un buen trecho de ciencia y de técnica, hay que volver a escalones alcanzados por ellos, donde no podemos menos que admiralos y darles las gracias. Esta vez se trata de los molinos de viento, o sea del viento como energía. En efecto, los viejos molinos, contra los que luchó en descomunal batalla Don Quijote, y que se utilizaron hasta la irrupción del petróleo barato, el gas o los motores de combustión interna, vuelven hoy, a finales de este gran siglo de la ciencia, a colocarse en un primer plano dentro de los requerimientos del hombre. No se trata de un desvarío. Roger Hamilton, en un trabajo realizado para la National Geographic Society y reproducido por Horizontes USA, hace ver que la "Administración para la Investigación y Desarrollo de Energéticos" de Estados Unidos, está estudiando a fondo la posibilidad de utilizar el viento como energético. Y sabemos que en ese país no se emprenden estudios ni prácticas costosos si no parten de una base firme que asegure casi en un ciento por ciento buenos resultados. Según Hamilton, el gobierno de Estados Unidos, después de haber destinado 200 mil dólares en 1972 para unas investigaciones preliminares en este terreno, en el presente año asignó para lo mismo 12 millones de dólares. Por este simple dato puede juzgarse la seriedad del asunto. Pero hay mucho más: En la actualidad existen en Estados Unidos 50 proyectos con financiamiento federal para etudiar todo lo relativo al viento como energía; en el Instituto Tecnológico de California se ha incluído, en los planes de estudio, una nueva materia: ingeniería de los molinos de viento; y en la Universidad de Nuevo México se da un curso sobre reparación de molinos antiguos; en aquel país hay en este momento 150 mil molinos de viento funcionando, dedicados especialmente al bombeo de agua, y otro 50 mil que se podrán utilizar una vez que hayan sido reparados. Por lo demás, el avance alcanzado en los campos de la ciencia y de la técnica va a permitir la creación de nuevos tipos de molinos, o de aparatos que permitan aprovechar el viento principalmente para generar electricidad, "energía limpia e inagotable", señala Hamilton. Al parecer, el más complejo problema que afrotan los científicos para convertir en realidad inmediata este proyecto es al costo de la maquinaria que convierte al viento en energía, y su principal búsqueda está precisamente encaminada a poder abaratarla. De todas maneras, la NASA (Administración Nacional de Aeronática y del Espacio), por ejemplo, según Hamilton, considera que en el año 2000 los generadores eléctricos de viento tal vez produzcan entre el 5 y el 10 por ciento del total de electricidad que requiere Estados Unidos. Y así describe Hamilton uno de estos molinos de la era espacial: "El prototipo de la NASA para el futuro es el generador de turbina de viento de 100 kilovatios instalado en el área de pruebas de Plum Brook, Ohio. Sus esbeltos álabes tiene una longitud de 38 metros y mueven un generador de cien kilovatios. Con él se podrían dar corriente elétrica a unos 30 hogares". Surgen todavía muchas preguntas, como la de qué forma almacenar reservas de viento para utilizarlas en días en que casi no haya. Y también se vislumbran muchos usos, como producir por ejemplo con viento electricidad para desintegrar moléculas de agua y formar oxígeno e hidrógeno, con el hidrógeno producir vapor de agua y con éste poner en marcha generadores eléctricos para la calefacción de casas y edificios. Muchas preguntas, dudas y esperanzas, pero lo que es un hecho es que este retorno de los molinos de viento abre de nuevo infinidad de caminos que hasta hace poco por el pesimismo de algunos especialistas, parecían callejones sin salida.
|