|
Periódico "El Día", Miércoles 2 de Diciembre de 1981.- Metano de los residuos en granjas Chinas BANGKOK (ANSA).- A medida que las reservas de petróleo se agotan y aumenta el precio de los combustibles fósiles, se multiplican en el mundo los estudios y experimentos sobre otras formas de energía. Ya el año pasado, la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) organizó un congreso internacional, en el cual se examinaron las más variadas posibilidades que se ofrecen al hombre para resolver el problema energético. Entre otras, la del metano, producido en las granjas chinas con base en residuos; un tipo de combustible que no se agota y que se puede producir en todas las campiñas. Pao Su-Yan y su familia, que viven en un perdido pueblito del Si Kiang, en la China sudoccidental, no emplean ni madera ni carbón para cocer alimentos. Después de colocar las ollas en dos trozos de barro seco, la mujer de Pao Su-Yan abre una cajita y enciende un fósforo. Comienza a brillar una llama azul: no hay trazas de humo y la comida se prepara rápidamente. La familia de Pao usa justamente al metano, producido en un recipiente de puiedra encerrado en el corral, llevado a la cocina mediante un tubo de material plástico. Pao y sus familiares echan en el depósito, que tiene un volumen de cerca de 10 metros cúbicos, los residuos de plantas, hierbas, hojas secas, ciertos restos de alimentos y agua. El gas producido por la fermentación de esta mezcla de residuos permite iluminar la casa: la luz emanada de la lámpara de gas equivale a la de una lámpara de 100 watios. Cada tanto, el depósito es vaciado y lo que queda en el fondo, fermentado, sirve como fertilizante. En la provincia de Si Kiang, cerca de medio millón de granjas están dotadas con instalaciones del género, y se están construyendo otras similares en otras provincias chinas. El metano, producido de este modo es un recurso casi inagotable, capaz de sustituir a la madera, el carbón y el kerosén, de manera bastante económica. Se llevan a cabo experimentos para adaptar el sistema a las condiciones de otras regiones y ya se han elaborado diversos tipos de recipientes: ahora asumen la forma de calderas, de galerías, para aprovechar lo mejor posible la topografía del terreno. También son variados las materiales usados en la cocina: barro seco, piedra, cerámica, porcelana, hierro, viejas cajas de conservas. Construyendo depósitos más grandes, se logra producir bastante metanos como para accionar motores de combustión interna, bombas de agua, molinos, generadores de electricidad. El recurrir al metano libera a los habitantes de muchas regiones chinas el trabajo de ir a procurarse de madera y carbón. El carbón y el kerosén, así ahorrados, pueden ser usados en la industria: una parte de los residuos agrícolas, antes de ser usados como combustibles, puede ser transformada en forraje para el ganado. Otra ventaja del procedimiento permite eliminar los residuos humanos, mejorando las condiciones sanitarias. Para aumentar el porcentaje de producción del metano y mantener una fermentación normal durante los meses de invierno están en curso experimentos que tienden a establecer qué materias primas dan los mejores resultados a elegir los tipos de bacterias que favorecen más la fermentación. Ya se ha logrado asegurar una producción continua para todo el año en la provincia de Hunan, en la China Nororiental, donde en invierno la temperatura desciende hasta los 30 grados bajo cero y donde el agua está helada durante 6 meses al año.
----------------------------------------
Periódico "El Día", 30 de Diciembre de 1980.-
Generador eólico de accionamiento directo
Se ha introducido un pequeño alternador de baja velocidad hecho por una casa fabricante especializada en generadores eólicos; lo mueve una hélice acoplada directamente e un eje motor horizontal. El fabricante apunta que este acoplamiento directo da un rendimiento total mayor que el que es posible alcanzar con alternadores del tipo normal, que preicisan engranajes y, por tanto, no pueden aprovechar al máximo la fuerza del viento. Se trata del Tornado, unidad trifásica de imán permanente sin escobillas con rectificación por diodos de silicio. Su potencia de régimen es 500W a 30 V de c.c.nominal a unas 700 r.p.m., rotación que corresponde a un viento de 11 m/seg. El máximo de potencia es de 1 kw aproxidamente, en inyección a un equipo con carga equipada a 60 V de c.c. nominal, siendo el giro entonces de 1000 r.p.m. para una velocidad eólica de 14.5 m/seg. Empieza a cargar a 200 r.p.m., esto es, con una brisa muy ligera de m/seg. La flexibilidad de rendimiento en términos de revoluciones por minuto y voltaje de salida permite utilizar este alternador para cargar baterías -su aplicación principal- o bien conectarlo a otros equipos (como calentadores de agua y ambientales) en sitios ventosos. Constituye así un medio económico de generar electricidad en lugares remotos carentes de suministro de la red general o de grupo electrógeno, y también es muy útil a modo de elemento complementario del suministro ya instalado. Si hace falta una potencia superior a 1 kw es fácil acoplar juntos dos o más alternadores Tornado.
Si bien el modelo normal da 24 V de c.c. al objeto de cargar baterías, el aparato también se provee adaptado a otros voltajes de salida, verbigracia 12, 36, 48 ó 110 V. La selección consecuente vendrá en función de las necesidades que plantee la operación y el lugar en donde se desarrolle. En la mayoría de los casos basta con una batería almacenadora de 4 kw (digamos 170 Ah a 24 V) por alternador. Se recomiendan las baterías de tractor de fácil adquisición a escala local. Como alternativa cabe recurrir a baterías especiales de larga duración (abastecidas, de ser necesario, por el fabricante británico del alternador) que ofrecen un excelente rendimiento y economía a largo plazo. Las baterías se cargan bien a pie del generador o a distancia de él, variable según el voltaje; la misma llega a 200 m. en el caso de una salida a 100 V. Como es sabido, dichas baterías se utilizan para infinidad de trabajos, como la alimentación de dispositivos eléctricos a 12 ó 24 V ideados para usarlos en embarcaciones o remolques habitables y, con un inversor de transistores, para accionar aparatos eletrodomésticos que funcionen con la red a 110/240 V. Ejemplos son el alumbrado (incandescente o fluorescente), radios y televisores, aspiradoras, pequeñas neveras, batidoras, bombas y herramientas eléctricas. Por si esto fuera poco, el Tornado es también utilizable como elemento alimentador de corriente a puestos de observación y registro de lugares aislados, radio y teletrasmisores, pequeños faros y balizas radáricas para barcos y aviones, equipos de comunicaciones y lámparas en explotaciones con cierto riesgo implícito de incendio, por ejemplo, las de minería a cielo abierto. Al máximo de 1 kw, para alcanzar el cual es necesario un viento con una velocidad media anual de 6 m/seg. como mínimo, la salida del alternador es conectable directamente de diversas formas: en el caso de calentadores de agua o ambientales puede empalmarse, respectivamente, a un tanque como elemento eléctrico calefactor o a un radiador lleno de aceite mediante un regulador especial suministrado por el fabricante. Con un viento de 7 m/seg. de promedio se obtienen unos 70 litros de gua a 60 º C por día y 4 kwh diarios de calefacción ambiental. En cuanto a la carga de baterías, el alternador normal de 20 V carga las de 36 V hasta 1 kw. En locales ya dotados de conexión a la red general es posible empalmar el alternador a un convertidor síncrono para efectuar un abastecimiento de red directamente, si lo autoriza la empresa de electricidad. Con alojamoento en una caja impermeable de aleación ligera, el alternador Tornado mide 250 mm. de largo x 210 mm. de diámetro y no pesa más que 24 Kg., por lo que ofrece una buena relación potencia/peso. Es una construcción solidísima, con eje y cojinetes de rodadura a bolas reforzados y, al carecer de escobillas, tiene larga vida útil sin mantenimiento. La caja lleva aletas disipadoras del valor y el esquema eléctrico elimina prácticamente la posibilidad de desperfectos causados por cortocircuitos. Entre otras características citemos una cola de orientación al viento, un aerofreno centrífugo para evitar una velocidad excesiva de la hélice y otro potente freno manual de inmovilización a efectos de mantenimiento o detención temporal de emergencia si se levanta un huracán.
La hélice en sí mide 2 m. de punta a punta y está constituída por dos láminas aerodinámicas de madera impregnada de resina epoxídica, proyectadas para surcar el aire a gran velocidad; lleva incorporados una hélice arrancadora multiálabe y un rotador frontal en vitrofibra a fin de simplificar la puesta en funcionamiento con escaso viento reinante. A tenor de la ventosidad que impere, el alternador se monta en una torre de 4, 7 ó 10 m. de alto. Tanto el equipo generador como las torres se suministran despiezados, siendo facilísimo el transporte y montaje a pie del lugar de servicio con unas cuantas herramientas.
Con caracter optativo se proveen un cuadro amperimétrico, un regulador de voltaje para no sobrecargar las baterías y un mecanismo de parada y desconexión automáticas que echa el freno inmovilizador de inmediato si hay tempestad.
|