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Periódico "El Día", Domingo 23 de marzo de 1975.-
Comentario Económico La Liberación de América Latina por Enrique Padilla Aragón
La presencia en nuestro país del presidente de Venezuela ha hecho que se despierte nuevamente el viejo anhelo de la integración latinoamericana como único camino para conseguir la independencia económica y sacar a nuestros pueblos de la pobreza y la ignorancia. América Latina, formada por países que pertenecen al Tercer Mundo, tiene sin embargo, un mosaico de países con niveles de vida y desarrollo muy diferentes. La Comisión Económica para América Latina, organismo de las Naciones Unidas, ha clasificado en tres grupos a los países latinoamericanos en cuanto a su grado de evolución. Tenemos en primer término, los que pudieran llamarse países desarrollados y que están formados por un grupo de seis entre los cuales aparece México según el cuadro 1.
Cuadro 1 Los países con mayor producto por habitante -1969-
Producto por habitante Población (dólares de 1969) (miles de personas)
América Latina 514 258 916 Más de 600 dólares Argentina 980 23 982 Venezuela 790 10 410 Uruguay 720 2 854 Panamá 710 1 361 México 680 48 995 Chile 650 9 559
Fuente: Estudio Económico de América Latina, cuadro 5, p. 36
Como puede verse por el cuadro anterior, todos estos países superan el promedio de producto por habitante de América Latina. Hay un grupo de dos países que muestran un nivel de desarrollo altededor del nivel del promedio de América Latina y son Costa Rica y Perú con un producto por habitante de 580 y 408 dólares respectivamente y por último tenemos el grupo de los que registran un producto por habitante inferior a 400 dólares como puede verse en el cuadro 2.
Cuadro 2 Países Latinoamericanos con un producto por habitante inferior a 400 dólares anuales a precios de 1960
País Producto por habitante Población (dólares de 1960) (miles de personas)
Brasil 390 90 633 Colombia 381 21 407 Guatemala 359 5 034 El Salvador 340 3 326 Nicaragua 339 1 960 Ecuador 316 5 829 Paraguay 284 2 336 Honduras 253 2 496 República Dominicana 237 4 200 Bolivia 203 4 546 Haití 98 5 095
Fuente: CEPAL, Estudio Económico de América Latina, cuadro 5, p. 36.
Como puede verse por el cuadro anterior, la mayoría de los países latinoamericanos viven en condiciones de pobreza que en algunos casos llega a límites extremos que se equiparan a la situación de miseria que viven Pakistán Bangladesh, tal es el caso de Haití. Algunos países como Honduras, República Dominicana y Bolivia tienen los niveles de Marruecos, Senegal, Mozambique y otras naciones africanas. Conviene señalar que los países más ricos de América Latina no son los que crecen con la tasa más alta. En el decenio de 1960 encontramos que de los países latinoamericanos con más de 600 dólares de producto por habitante, sólo México y Panamá crecieron a tasas superiores al promedio regional; los demás a tasas que oscilaron alrededor del promedio regional o abajo de dicho promedio, como Venezuela y Uruguay. Los países que muestran las más altas tasas de crecimiento del producto por habitante en el decenio de 1960 aparecen en el cuadro 3.
Cuadro 3 Países latinoamericanos con la más alta tasa de crecimiento Decenio de 1960
Países Tasa de crecimiento del producto por habitante %
Promedio latinoamericano 2.5 sobre el promedio regional Panamá 4.8 México 3.4 Costa Rica 3.3 Brasil 3.1 Bolivia 3.0 Nicaragua 2.9 Alrededor del promedio regional Perú 2.5 Argentina 2.3 Chile 2.3 El Salvador 2.2 Bajo el promedio regional Guatemala 1.9 Colombia 1.5 Honduras 1.5 Ecuador 1.2 Paraguay 1.0 Venezuela 1.0 República Dominicana 0.2 Uruguay - 0.2 Haití - 0.3
Fuente: CEPAL, Estudio Económico de América Latina 1970, cuadro 4, p. 36.
La pobreza de los países de América Latina se debe fundamentalmente a la dependencia externa, al endeudamiento y a la presión demográfica
La dependencia externa
El comercio exterior y el financiamiento para el crecimiento de la economía de los países latinoamericanos depende de una proporción muy alta de los Estados Unidos. En el cuadro 4 puede verse que aunque esta dependencia con ese país ha disminuído en los últimos 10 años, el saldo negativo entre exportaciones e importaciones ha crecido contra América Latina. Si en 1958 fue de 481 millones de dólares, para 1968 llegó a 584. Con ninguna otra región registra América Latina un saldo desfavorable tan elevado. Esto es muy grave para nuestros países, porque con los Estados Unidos realizamos el 35.5 por ciento de las exportaciones y el 38.5 por ciento de las importaciones.
Cuadro 4 Comercio de América Latina con los Estados Unidos (millones de dólares)
Total a los Estados Unidos 1958 1968 1958 % 1968 %
Exportaciones fob 8 396 11 799 3 831 45.6 4 186 35.5 Importaciones cif 8 589 12 405 4 312 50.2 4 770 38.5 Saldo - 193 - 606 - 481 - 584
Fuente: CEPAL, Estudio Económico de América Latina 1970, Cuadro 73, pag. 102.
Este tipo de comercio es sumamente desventajoso para los países de América Latina. Veamos lo que dice sobre el particular el doctor Raúl Prebisch que fuera director general de la CEPAL y que ahora es director adjunto de las Naciones Unidas: "Subsiste el esquema anacrónico de intercambio inherente a ese concepto peculiar de la división internacional del trabajo que prevalecía hasta hace poco: el intercambio de productos primarios por manufacturas. Dentro de ese esquema ha venido desenvolvíendose la industrialización de nuestros países. Y ahora comienza a sentirse con creciente intensidad el obstáculo que ello trae al desarrollo económico, porque miesntras la demanda de manufacturas que importamos tiende a elevarse con celeridad, las exportaciones primarias se acrecientan con relativa lentitud, en gran parte por razones ajenas a la decisión de los países latinoamericanos. Hay pues una tendencia latente al desequilibrio que se agudiza con la intensificación del desarrollo económico. El estrangulamiento exterior del desarrollo no es consecuencia sólo de la lentitud con que tienden a crecer las exportaciones primarias frente a la celeridad con que lo hacen las importaciones industriales provenientes de los grandes centros, y del escaso intercambio recíproco entre los países latinoamericanos, sino que en los últimos años obedece también en gran medida al deterioro de la relación de intercambio, que tanto afecta el poder de compra de las exportaciones. Como resultado de todo ello, el valor de las exportaciones por habitante latinoamericano ha bajado de 58 dólares en 1930 a 39 dólares en 1960 (a precios de 1950). La exigua tasa de alrededor del uno por ciento anual con que viene creciendo desde mediados del decenio anterior el ingreso por habitante en el conjunto de América Latina, es clara prueba de la insuficiencia dinámica que está acusando el desarrollo latinoamericano. Compárese esta tasa con las de 3.7 por ciento registrada en Europa Occidental en el decenio pasado y de 8.3 por ciento en el Japón, así como las tasas entre 5.3 y 9.0 por ciento anual por habitante registradas en los países socialistas de Europa Oriental, y se comprenderá toda la significación de este hecho. Con ese ritmo de uno por ciento se tardaría 70 años en duplicar el ingreso por habitante en el conjunto de América Latina salvedad hecha de las diferencias marcadas entre países" (Raúl Prebisch, Hacia una dinámica del desarrollo latinoamericano).
Otra forma de apreciar el grado de dependencia de los países latinoamericanos se deriva de analizar la participación del financiamiento neto externo en la inversión total. Observamos en el cuadro 5 que en el periodo 1967-1969, hubo siete países en que la participación del financiamiento neto externo en la inversión total fue superior al 20 por ciento; 5 entre el 10 y el 20 y 7 con menos del 10 por ciento.
Cuadro 5 Participación del financiamiento neto externo en la inversión total 1967-1969 porcentajes
Nivel País
República Dominicana (43.4) Nicaragua (41.2) Bolivia (30.0) Sobre 20 Honduras (26.6) Ecuador (25.5) Costa Rica (24.2) Guatemala (22.8) Paraguay (17.3) El Salvador (15.6) Entre 10 y 20 Colombia (12.1) Venezuela (10.5) Panamá (10.2) Haití (9.5) Chile (9.0) México (8.2) Perú (6.7) Brasil (5.5) Argentina (0.1) Uruguay (-1.4)
Fuente: CEPAL, Estudio Económico de América Latina 1970, cuadro 21, p. 54.
La afluencia de capitales, que fortalece la inversión en los países de América Latina, como podemos ver por el recuadro anterior, en más de una ocasión ha salvado el equilibrio de las economías del conjunto de nuestros países; pero esto significa algo desagradable: endeudamiento. Tal fue la experiencia en 1972. Dice así el Estudio Económico de América Latina de ese año en la página 21: "Fue así como el déficit corriente externo se elevó de 2 mil 180 millones de dólares en 1966-1970 a 3 mil 130 millones en 1970 y 4 mil 860 millones en 1972, pero con la gran afluencia de capitales hacia la región (7 mil 650 millones de dólares en 1972, casi dos veces y media más que en 1966-1970) pudo financiarse el déficit corriente y reforzarse la posición neta de la autoridades monetarias con un superavit de balance de pagos que en 1972 representó unos 2 mil 790 millones de dólares". (El subrayado es nuestro).
El endeudamiento externo
Así llegamos al tema medular de nuestro Comentario y que constituye el obstáculo más grande para lograr la liberación de América Latina: el tremendo crecimiento de la deuda externa en que han incurrido la mayoría de los países latinoamericanos. De acuerdo con los informes proporcionados por la CEPAL en su Estudio Económico de América Latina 1971, la deuda pública de América Latina aumentó en el periodo 1950-1969 de 2 mil 200 a 17 mil 600 millones de dólares, o sea en ocho veces. El endeudamiento público alcanzó a fines del decenio de 1960, casi el mismo nivel de la inversión directa acumulada que fue de 17 mil 900 millones de pesos, como puede verse en el cuadro 6. Se observa en el mismo cuadro, que la inversión extranjera directa creció en forma acelerada llegando a la suma que se acaba de citar en 1969, de 7 mil 380 millones de dólares a que ascendía en 1950. Como luego veremos, el fuerte crecimiento de la deuda pública externa y de las inversiones extranjeras directas, tienen serias implicaciones para la economía de los países latinoamericanos.
Cuadro 6 Endeudamiento externo de América Latina (millones de dólares)
Año Valor
Deuda pública (1) 1950 2.21 1969 17.62 a) Inversión extranjera directa (2) 1950 7.38
Fuente: CEPAL, Estudio Económico de América Latina, cuadro 11, p.30. 1) A fines del año, incluídas las sumas aún no desembolsadas a) Hemisferio Occidental 2) Inversión acumulada a fines del año
Las implicaciones que este creciente endeudamiento representa, las encontramos en la balanza de pagos de los países latinoamericanos. El servicio de capital extranjero sobre las exportaciones totales representó el 37 por ciento en el quinquenio 1965-1969 contra un 18.5 por ciento que alcanzó en el quinquenio 1950-1954 como puede verse en el cuadro 7.
Cuadro 7 Servicio del capital extranjero de los países América Latina (miles de millones de dólares)
Periodo % Servicio del capital extranjero en porcentaje de las exportaciones totales a) Amortización e intereses de la deuda 1950-1954 7.2 1965-1969 23.8 b) Utilidades y depreciaciones de la inversión directa 1950-1954 11.3 1965-1969 13.2 c) Servicio del capital extranjeros total 1950-1954 18.5 1965-1696 37.0
Fuente: CEPAL, Estudio Económico de América Latina, cuadro 11, p. 30.
La explosión demográfica
Los países de América Latina con excepción de Argentina y Uruguay, tienen las tasas de crecimiento demográfico más altas del mundo. En el periodo 1950-1959, para toda América Latina fue de 2.8 por ciento anual y en el periodo 1960-1969 fue de 2.9 por ciento. Como vemos, en este último decenio la elevada tasa de crecimiento que caracterizó a la población latinoamericana en los años cincuenta, tendió a aumentar ligeramente. En más de la mitad de los países de la región subió la tasa de incremento demográfico en el decenio de 1960 con relación al decenio anterior. Entre los países que superaron la tasa muy elevada del 3 por ciento destacan el Perú, Paraguay, El Salvador, Honduras, México y el Ecuador que muestran un acelerado crecimiento demográfico; cienco países mantuvieron sus tasa de crecimiento, aunque a niveles altos y sólo tres la disminuyeron que fueron Argentina, Venezuela y Uruguay. Argentina y Uruguay son los únicos países del continente que tienen tasas equiparables a la de los países altamente desarrollados de 1.6 y 1.3 por ciento anual respectivamente. El hecho de que la mayoría de los países latinoamericanos esté incrementando su tasa anual de población, hace suponer que en los años futuros, América Latina será una región sumamente poblada. Los pronósticos del Banco Mundial hacen pasar la población de América Latina de 280 a 710 millones de habitantes de 1970 al año 2000 si la fecundidad se mantiene constante; si se pudiera lograr una reducción rápida de la fecundidad, las cifras pasarían de 280 a 567 millones de habitantes entre los años citados. En conclusión, el camino de la liberación de América Latina está en la diversificación de su comercio exterior, estimulando el intercambio con otros continentes y entre los mismo países latinoamericanos; en la defensa de los precios de sus materias primas de exportación que sólo puede obtenerse por medio de una verdadera integración como la que se propone en el SELA y en el financiamiento de su desarrollo con sus propios recursos realizando una drástica redistribución de ingresos por todos los medios que estén a su alcance.
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