Principal

Petróleo

Argentina

Antartida e Islas del  Sur

Mexico

America Latina 

Resto del Mundo

Energias alternativas

 Notas de Opinión

Temas varios

Sitios de interes

Imágenes y Fotos

eriódico "El Día, Lunes 19 de Enero de 1976.-                      

 

Bolivia:

LA ESTRATEGIA DEL EXPANSIONISMO CHILENO (IV)

por Mario V. Guzmán Galarza

 

 

   Está visto entonces que lo primero que proyectó la oligarquía chilena fue proyectar la ocupación de Atacama, penetrando dentro de la jurisdicción territorial de Bolivia. Y no han faltado quienes, confundiendo las maniobras de la invasión preparada desde 1842 con supuestos títulos han tratado de argüir derechos que no son nada legítimos y que Chile nunca ha podido demostrar plenamente, en principio de cuentas, porque contradicen palmariamente lo que enseña la historia.

   En efecto, será bueno recordar que cuando el rey de España dictó en el Pardo, el 28 de enero de 1782, la Real Ordenanza de Intendentes en el Virreinato de Buenos Aires, enumeró prolijamente los partidos, provincias y obispados, que constituyen cada una de las ocho intendencias establecidas por ella. En la de Potosí, que es la última, cita Manuel Frontaura Argandoña, se encuentra expresamente nombrada la provincia de Atacama, en un texto que literalmente dice: "Otra en la ciudad de La Plata, cuyo distrito será el del  Arzobispado de Charcas, excepto la Villa dePotosí con todo el territorio de la Villa de Porco que está situada y lo de las de Chayante o Charcas, Atacama y Tarija, pues estas cinco provincias han de componer el distrito privativo de la restante intendencia, que ha de situarse en la expresada Villa" (de Potosí).

   Las cuatro provincias del territorio Alto Peruano fueron. Charcas, La Paz, Potosí y Santa Cruz de la Sierra. M. Frontaura Argandoña agrega: "Por tanto en 1782, ATACAMA, que dependía de la Real Audiencia de Charcas, pasó a ser dependencia de la Intendencia de Potosí. Así entró a formar parte de la República de Bolivia gracias al Uti Possidetis de 1810. Al organizarse Bolivia, ATACAMA formó parte del Departamento de Potosí, o sea de la antigua Intendencia del mismo nombre".

   Un explorador chileno del desierto de Atacama, Francisco J. San Román, en un informe titulado "Desierto y Cordillera de Atacama" dice lo siguiente: "La fundación de este pueblo (de Atacama) se hace remontar a los tiempos del Imperio...y a la autoridad del Inca Yupanqui, el famoso conquistador de Chile...llegando a formar parte de la concesión hecha a Almagro en 1534 bajo el título de Gobernador de la Nueva Toledo o Charcas, pasando...por último al Virreinato de Buenos Aires e Intendencia de Potosí. Constituída la nacionalidad boliviana en 1825, Atacama pasó a ser parte integrante de la nueva república". Este informe publicado en Santiago en 1896 y la confesión del ingeniero Augusto Villanueva, quien por encargo del gobierno de Chile exploró y avaluó el desierto boliviano de Atacama, también citado por M. Frontaura Argandoña, sobre todo el párrafo en el que el explorador chileno dice: "Fui encargado por el Ministro de Hacienda de practicar...en Atacama exploraciones y reconocimientos de los depósitos de guano se me recomendaba un itinerario según el cual...debía internarme en el desierto...entre la línea que une el mineral del Salado con la laguna del Pedernal y el paralelo 24º de latitud", demuestran que las exploraciones  sirvieron de base para el plan militar de conquista que ya he comentado anteriormente, con el objetivo fundamental de apoderarse de las riquezas naturales de Bolivia para su explotación neocolonial y saqueo por el capital monopolista extranjero, primero inglés y después norteamericano.

   El internacionalista boliviano, Jorge Escobari Cusicanqui, en su "Historia Diplomática de Bolivia" señala: "Está pues demostrado que el verdadero móvil de la conquista del litoral boliviano por parte de Chile, ha sido la posesión de las riquezas de dicha región, y no, como se trata de persuadir al pueblo chileno: ´la reivindicación del territorio´. Sobre Atacama, como vimos, no tiene ese país título legal alguno. Ante la insistencia de los escritores chilenos en el empleo injustificado de aquel vocablo, no cabría sono repetir las expresiones de monseñor De los Santos Taborga: "...gracias a la inventiva chilena, la palabra reivindicación será desde hoy aceptada en el mundo como sinónimo de felonía y usurpación".

   Igual podríamos decir ahora del trueque territorial que negocian Banzer y Pinochet, porque a la usurpación de ayer se suma una nueva que, con el pretexto de un corredor marítimo, pretende perpetuar la dependencia del comercio exterior de Bolivia por el puerto de Arica, dado que será muy difícil para la nación boliviana construir un puerto de altura en la región señalada, fuera de limitar la soberanía y lo que es peor, mutilar nuevamente el territorio de Bolivia como una compensación que se exige a cuenta de un estrecho corredor, la plataforma submarina, las aguas de un mar territorial de 200 millas y poco faltó que se agregara el espacio aéreo, como condición para el acuerdo que le abrirá a Chile el camino hacia los objetivos que no se llegaron a alcanzar en la guerra de agresión de 1879, mas allá del guano, del cobre y del salitre, en tierras más altas que encierran cuantiosas riquezas en los departamentos bolivianos de Potosí y Oruro.